Hola Hermosas:
"Había una vez un niño muy pobre, muy pobre, que para comer solo tenía unos mendrugos de pan. El niño le pedía comida a su madre, y ella muy, muy compungida le señalaba los mendrugos resecos; el niño con cara de asco decía que no; la madre se encogía de hombros y le proponía esperar al melero, que en algún momento pasaría por el pueblo y le pedirían unas gotitas de miel para endulzar el pan. La horas pasaban y el niño angustiado preguntaba por el melero.. pero este no daba llegado, y así transcurrió el día. Finalmente el muchacho hambriento se lanzó sobre los mendrugos y dio buena cuenta de ellos en un par de segundos, y casi, casi que en aquellos precisos instantes le pareció saborear un manjar de lo dioses. Un poco más tarde y antes de acostarse le dijo a su madre: Y el melero?, la madre con una sonrisa tierna le contestó: .. el melero ya pasó."... El melero era el hambre
Bueno, chicas, aunque esto pueda parecer un cuento de la preguerra.. ja, ja.. la verdad es que me acuerdo muchas veces de esa historia cuando mi hija me dice qué hay de merienda y que si peti de fresa no me gusta, que si plátano no, que si bocadillo de queso no me apetece, pero si es de nocilla sí.. En fín, que como nos descuidemos acabaremos creando mounstritos...
Y si el melero aprieta fuerte, ya veis, sueter con chocolatina y con bocado incluido.. ja,ja...
Buena entrada de semana. Un abrazo. Muackkkksssssssssssssssss!!!!!!!!!!!!!!!






